Algunos pocos nacen para el hobby, casi todos hemos tenido a alguien que nos ha guiado hacia el, un padre, un amigo, alguna tienda que llamó nuestra atención inesperadamente…

Cuando conocí a César Peralta jugábamos RPG’s en eventos públicos, hicimos buenas migas y eventualmente nos hicimos parte de un grupo de amigos que constantemente hacia el esfuerzo de vivir fugazmente en mundos de fantasía, ficción y siempre mucha aventura, y tal vez algo de drama. César con su conocimiento enciclopédico de casi todo (y una muy buena habilidad para inventar convincentemente), su fortissimo bajo barítono in extremis, y su innegablemente corpulenta figura, era la pieza central de nuestros juegos, como un amigo dijo alguna vez, la estrella de la muerte de nuestra flota imperial.

César además arrastraba consigo un talentoso hobbista que sacaba a relucir solo por gusto, y casi sin mencionarlo. Figuras pintadas la mañana antes de un evento terminaban en el círculo de ganadores para la furia de otros que habían invertido meses en sus piezas, Peralta solo hacia lo suyo, reía y disfrutaba del hobby, de ser un artesano, pero principalmente disfrutaba de la compañía y solidaridad de una comunidad que lo rodeaba donde quiera que fuese, como un virtuoso centro de gravedad ineludible.

Su pasión por la fotografía, el cine y prácticamente cualquier tipo de cultura pop que cayese en sus manos lo llevó a involucrarse activamente con la realización de las primeras grandes convenciones del país, registrando, archivando y celebrando la cultura geek del venezolano, haciendo discretamente (como un ninja de 200kgs) una labor imborrable para todos los que participamos y continuamos participando de estos eventos. Una vez mas, su labor como material super conductivo reunía a la gente, y la hacia trabajar (jugar) en la misma dirección, se contentaba de armar conexiones y dejarlas crecer, solo para encontrarlas mas tarde en el camino y participar, siempre feliz de haber sido y  ser parte de un nuevo grupo.

Hoy 31 de agosto recordamos con tristeza la partida de nuestro gran, gran amigo César Peralta (quien asumo con certeza disfruta y sonríe su enorme sonrisa  cada vez que citamos a William Shakespeare siendo citado por James T. Kirk ) “…Al país desconocido, de cuyo borne ningún viajero regresa…”, nos falta en nuestra vida, en nuestras mesas de juego y en nuestras discusiones geek de gran profundidad, pero sabemos que donde quiera que esté,  ahi estará, haciendo por otros lo que hizo por nosotros, causando estragos maliciosos en discusiones de reglas, riendo con mas fuerza que cualquier agravio y metiéndose de lleno en cualquier proyecto que le cayese en las manos esa mañana.

Buen viaje amigo, nos vemos cuando nos veamos.

Imagen del titulo por Marcelo Avila