Artículo con información muy útil que necesitas saber sobre micas o fundas para que empieces a proteger las cartas de tus juegos aumentando su durabilidad.

Así que… ¿quieres enmicar tus cartas de juego de mesa para que duren para siempre y te entierren con ellas? ¿Quieres evitar que tus camaradas las agarren con las manotas llenas de papas fritas, pizza o hamburguesa grasosa? O seguramente sólo quieres proteger tu inversión porque los juegos pueden ser bastante caros como para que se echen a perder durante la primera partida porque alguien derramó el refresco de dos litros sobre la mesa. De cualquier manera, enmicar los pedacitos de cartón es una solución para proteger el componente que, por mucho, domina las mecánicas de juego en este hobby. Si buscas iniciarte en este asunto de las micas, hay algunos aspectos a considerar para evitar quebraderos de cabeza, decepciones y corajes.

Este accesorio constituye todo un universo en sí mismo y el tamaño de las cartas es quizá lo primero que salta a la vista. Una cosa es tener varios juegos y decir “ah, mira, estas cartas son más pequeñas que estas otras” (sobre todo cuando se trata de un mismo juego que usa distintos tamaños), pero al empezar a enmicarlas uno se da cuenta exactamente de cuán “más pequeñas” pueden ser. Entonces, los tamaños son la primera cosa extraña que brinca a la hora de buscar micas: no basta con comprar miles de paquetes “tamaño estándar” (tipo Magic: The Gathering) porque esas dimensiones no son necesariamente estándar en la enorme variedad de juegos de mesa existentes.

El tamaños de las micas o fundas para cartas

Juegos populares como Catan, Pandemic y Ticket to Ride, por ejemplo, tienen tamaños muy diferentes de cartas (54 × 80 mm, 66 × 91 mm y 45 × 68 mm, respectivamente). Podría ser tentador comprar un solo tamaño y meter todo ahí, sin importar cuánto le sobre o incluso cortar el sobrante y cerrar con cinta adhesiva o algo por el estilo, pero esto puede interferir a la hora de barajar… En cambio, una mica que embone a la perfección incluso hace más fácil el barajeo a la vez que protege las cartas.

Sin embargo, lidiar con los distintos tamaños puede ser muy frustrante, sobre todo si eres jugador antiséptico como yo, que no te atreves a jugar una sola partida sin micas, lo cual implica la necesidad de comprar juego junto con micas.

El problema aumenta si compras en línea, pues rara vez hay a quién preguntarle qué micas van mejor o de probar el juego para ver, en efecto, cuáles le quedan. Afortunadamente, en Board Game Geek hay todo un foro dedicado a este tema, donde hay una entrada por juego con las medidas de sus cartas y todas las marcas y modelos de micas que les quedan.

Los fabricantes también trabajan distintos grosores y es una variable a considerar porque, como es de esperarse, micas más delgadas son más baratas, pero también pueden dejar más aire dentro, dificultando el barajeo e incluso provocando que las cartas se salgan de la mica al jugar. La marca Mayday, por ejemplo, ofrece el mismo tamaño en dos presentaciones más o menos al mismo precio: gruesa y delgada; típicamente el paquete de micas delgadas contiene más unidades (100 en la mayoría de los tamaños) y las otras, menos (usualmente, 50).

Micas/fundas para cartas de Fantasy Flight Games con motivos de El Señor de los Anillos

En términos de resultados, la diferencia no está sólo en el grado de protección que ofrecen, sino en la facilidad de barajar y a la hora de guardar todo en la caja al terminar la partida. Otras marcas, como Dragon Shield, sólo ofrecen micas gruesas y en dos tamaños únicos, Standard y Japonés (tipo Yu-Gi-Oh). Fantasy Flight Games, por otra parte, fabrica micas gruesas que quedan como guantes… para sus propios juegos, porque no producen tamaños que ellos mismos no manejan.

Las micas delgadas pueden ser una lata a la hora de barajar por corte e inserción o al estilo americano, porque los sobrantes de plástico suave interfieren en el proceso al intercalarlas. Yo diría que estas micas sólo permiten barajeo por arrastre (clásico o hindú), que no es un muy buen método de mezcla, por lo que con esta opción se vuelve necesario elegir entre protección y aleatorización.

Yo sólo uso micas delgadas cuando no es necesario barajear o cuando las micas gruesas no dan el tamaño necesario, como me sucedió en Coup y Flash Point: Fire Rescue, que el modelo grueso, aun cuando es de la misma medida, queda demasiado ajustado. Afortunadamente, en ambos casos se trata de cartas de referencia y personajes o tan pocas cartas que no es problema mezclarlas bien barajando por arrastre.

En cada par, la carta de la derecha tiene mica gruesa. Todo parece en orden, ¿verdad?

Pues no tanto… A pesar de tener la misma medida, la mica gruesa siempre queda más ajustada y en algunos casos puede causar un problema.

También es importante tomar en cuenta que, al agregarle más material a las cartas, el ancho aumenta por el efecto sándwich (plástico-cartón-plástico), menos dramático si usas micas delgadas, pero con micas gruesas puedes acabar con un bonche el doble o el triple de alto de lo que originalmente habría sido.

Esto tiene dos efectos importantes: a la hora de colocar los alterones boca abajo para robar a lo largo del juego las cartas pueden pasarse toda la partida cayéndose, sobre todo si las micas son nuevecitas, porque son tan lisas que a cierta altura ya no se pueden mantener en su lugar. El efecto disminuye con el uso, pues se van desgastando y achaparrando, pero al principio puede ser un poco latoso.

Tres pilas de 60 cartas sin mica, con mica delgada y con mica gruesa (de izquierda a derecha).

La cantidad de cartas en los juegos y los paquetes de micas o fundas

La siguiente variable es la cantidad. Por supuesto, cada fabricante maneja paquetes con cierto contenido (usualmente 25, 50 o 100 micas), pero en ese sentido suele suceder que el juego no tiene una cantidad de cartas hermanable con la cantidad de micas de un paquete o requerir cantidades diferentes en tamaños diferentes.

Por ejemplo, 7 Wonders tiene 157 cartas, pero Alhambra tiene 220. Eldritch Horror, por su parte, tiene 189 cartas de un tamaño, 114 de otro y aun 16 de un tamaño más. Este último caso es especial porque esas 16 corresponden a hojas de personaje y de Antiguo que tienen la medida más problemática que me haya topado a la fecha: 127 × 101 mm. Lo más cercano a ese tamaño son las 4” × 6” de Ultra Pro, pero equivalen a 101.6 × 152.4 mm, es decir: al meter las cartas, sobra un “copete” con el cual debe uno aprender a vivir o cortarlo artesanalmente para que queden más ajustadas, pero este tipo de mica no lo he visto tan disponible en tiendas ni en línea.

Quien guste de los juegos de mesa tipo RPG de Fantasy Flight puede aventarse a comprar un paquetote de Utra Pro 4” × 6”, porque sirven para Eldritch Horror, Fury of Dracula e Imperial Assault, así que no sobrarán tantas micas, pero si solamente disfrutan uno de esos juegos, es posible que el esfuerzo no valga tanto la pena. Al fin y al cabo, esas cartotas no se barajean; basta con tener cuidado y… ¡Momento! Hay una versión de plástico rígido en esa misma medida, los llamados 4” × 6” Toploaders también de Ultra Pro, pensados para postales y, por algún misterio, más fáciles de conseguir. El plástico sobrante en este caso sirve incluso para mantener cerca equipo y personaje. Además, como que embona con temáticas de ciencia ficción.

A la izquierda, la mica rígida. A la derecha, la mica suave.
A la izquierda, la mica rígida. A la derecha, la mica suave.

Todo esto suena muy inspirador y queremos plastificar hasta el tablero, pero, ¿a poco es posible conseguir micas para todo? A nivel de mercado internacional, sí, porque entre todos los fabricantes se producen micas para todo tamaño de cartón. Lo malo es que la distribución no necesariamente es accesible para todos los países.

Disponibilidad de micas o fundas para cartas y estrategias para no quedarte sin fundas

El segundo dolor de cabeza para todo enmicador compulsivo es la disponibilidad del accesorio en el tamaño requerido, porque las variaciones son tan pequeñas que las necesidades pueden llegar a ser absurdamente específicas, lo cual puede impactar en la probabilidad de encontrarlas en alguna tienda.

Afortunadamente, la popularidad en aumento de los juegos de mesa ha comenzado a abrir el mercado suplementario de micas y es posible encontrarlas en línea o en ferias y convenciones, sobre todo las de la marca Mayday, que son, por mucho, las que tienen más variedad de tamaños. 

Si eres de los que no toleran jugar sin micas, lo mejor es investigar antes de comprar un juego qué tan difíciles es conseguirlas, cuántas necesitarás y adquirirlas al mismo tiempo. Otra opción, casi obligación, es hacer un “guardadito” de micas. Una tienda de juegos que frecuentaba sí trabajaba micas, pero cuando llegaba el surtido se agotaban en cuestión de horas (no exagero); parecía que los clientes podíamos olerlas y nos lanzábamos a comprar como posesos, por lo cual comprar micas que no necesitas de inmediato, pero que podrías llegar a usar en otro momento puede resultar una gran estrategia a futuro.

En mi experiencia, siempre es bueno tener en reserva tamaño Standard (66 × 91 mm), Mini-Euro (45 × 68 mm), Mini-USA (41 × 63 mm) y Chimera (47.5 × 89 mm), pues muchos juegos de diversos estudios emplean cartas de tamaños que embonan en esas medidas.

Por supuesto, hay que tomar en cuenta las cantidades, como se dijo arriba. Nada más molesto que abrir un juego nuevo, contener un poco la emoción de jugar mientras enmicas para llevarte un bochinche monumental porque te faltaron doce micas.

Lo mejor, nuevamente, es investigar y comprar estratégicamente: muchos juegos tienen instructivo en línea de manera gratuita y suelen incluir las listas de componentes, para poder tener el dato de cuántas cartas llevan. La otra es entrar en la BBG y navegar el horrible foro de micas hasta encontrar todos los datos requeridos. Digo “horrible”, porque el diseño gráfico ya es un poco obsoleto y los juegos vienen por orden alfabético, pero las publicaciones se extienden por cientos de páginas de entradas, y aunque vayas directo a la “C” para buscar “Century”, puedes pasar un buen rato dando clic hasta llegar a la combinación “c-e-n”. ¿Tienen idea de cuántos juegos llevan la palabra “Castle” en su nombre?

Y bueno… Ya que tengo todo muy bien protegido, ¿dónde guardo la reserva? Pues en la Caja de las Micas (así, con mayúscula inicial), por supuesto. Aquí sí se trata de comodidad y facilidad de organización, así que podemos darle vuelo a la creatividad y reciclar cajas de zapatos o la caja de cartón donde la mensajería transportó nuestro juego nuevo e incluso forrarlas con monitos de las franquicias que disfrutamos. Como yo no soy creativo, pero sí muy flojo, aproveché uno de esos taburetes que venden en tiendas de decoración de interiores y tienen la gracia de funcionar también como contenedor; así puedo sentar a los jugadores y tener la reserva miquera en orden. Nada más ojo con el peso que pueden soportar como asiento…

Taburete-contenedor con tapa (izquierda, ya para sentarse) y sin tapa.
Taburete-contenedor con tapa (izquierda, ya para sentarse) y sin tapa.

Los insertos de los juegos es otra variable a considerar

Un último aspecto a considerar es que, por alguna razón, los estudios de juegos siguen sin tomar en cuenta a los obsesivos que enmicamos nuestras cartas. Ten mucho cuidado porque, luego enmicar, es altamente posible que tus cartas no quepan en los insertos que traen de fábrica las cajas de juego. Incluso si compras insertos especiales de terceros, hay dos opciones:

  1. Las cartas siguen sin caber porque las secciones no consideran el extra de una mica,
  2. Sí caben cartas enmicadas, pero el ancho de un bonche enmicado con protectores gruesos supera por mucho el espacio considerado por el fabricante del inserto.

Las cartas podrán estar muy protegidas, pero quedar sueltas y desordenadas en la caja cuando el juego se guarda, así que lo mejor es preguntar antes de comprar un inserto si le caben las cartas con mica gruesa o delgada.

Si fabricas insertos, ten en cuenta este detalle. Mi historia de horror es con Libertalia, pues a pesar de tener un inserto original bastante agradable, es imposible embonar los seis mazos de tripulaciones con mica gruesa más las fichas y los tableros de guarida. Me vi obligado a retirar el inserto y colocar cada mazo, dentro de la caja, en un Deck Protector como los que se usan para Magic: The Gathering.

Quizá todo el asunto suene demasiado engorroso, pero la tranquilidad de poder barajar sin problemas para jugar mientras comes y bebes en compañía de tus camaradas es inmensa, aun si decidimos estar todo el día con el mismo juego. Puedo dar fe de que el tiempo invertido en investigar, conseguir y colocar las micas vale mucho la pena e incluso añade una nota de satisfacción personal de poder decir “híjole, qué responsable soy, cómo cuido mis juguetes”.