Reflexión sobre el pasado y futuro de los juegos de miniaturas masivos al ver las tendencias del mercado actual.

Hace algunos años prácticamente todos los juegos de estrategia se basaban en una sola cosa, representar de la manera más fiel posible grandes batallas entre distintos ejércitos, así que los jugadores gastaban una buena cantidad de tiempo y dinero en armar cuerpos de combate realmente descomunales.

Si quieres conocer sobre los diferentes tipos de wargames que existen y sus escalas visita nuestro artículo ¿Qué son los wargames juegos de Miniaturas?

Pero recientemente estamos experimentado un cambio, lo que al principio fue un rumor, en la actualidad es una realidad y la competencia entre las empresas de Wargames está completamente desatada. ¿Tenemos frente a nosotros el fin de los juegos de guerra de tamaño descomunal?

Imperial Fists del Wargame de miniaturas masivo Epic 40k de Warhammer 40,000. Ejército de 2.000 puntos por Ghidorah
Imperial Fists del Wargame de miniaturas masivo Epic 40k de Warhammer 40,000. Ejército de 2.000 puntos por Ghidorah en Dakkadakka

Un poco de historia de los wargames

Los Wargames hacen sus primeras apariciones en forma de juegos en caja, probablemente el más conocido y el más vilipendiado por los jugadores más veteranos sea Risk, que haría su aparición en 1958.

Risk permite que hasta cinco jugadores se enfrenten en batallas masivas en el mapa del mundo. Obviamente cualquiera que conozca este juego sabe que la técnica está más en presionar que, en ofrecer una estrategia realmente compleja, el jugador que tenga más unidades en un combate tiene mayores posibilidades de salir victorioso y eso es casi todo lo que se necesita saber.

Pero con el tiempo otros copiarían la idea y otros la mejorarían, lo que nos conduce de lleno a juegos contemporáneos de gran escala entre los cuales podemos nombrar al siempre omnipresente Warhammer, Fog of War y una lista bastante larga de juegos históricos tales como DBMM (De Bellis Magistrorum Militum).

Jugando De Bellis Magistrorum Militum por Landmeister / CC BY

Eventualmente, Games Workshop se dio cuenta de que tantas miniaturas traían consigo algunos problemas, y generó dos iniciativas, Warmaster y Epic 40k, ambos juegos guardaban relación con la estrategia de sus hermanos de 28 mm, pero con miniaturas de 10 mm, a esta escala se podía aumentar el tamaño de las partidas, algunas de ellas llegaron a ser realmente gigantes, pero los jugadores no aceptaron de buena manera que sus ejércitos se vieran reducidos en escala y ambos juegos terminaron perdidos entre la larga lista de juegos de especialistas.

Una nueva esperanza para los juegos de miniaturas

En ese tiempo varias empresas querían el trono de Games Workshop, pero para ello tendrían que cautivar a una fiera fanaticada que no estaba dispuesta a dejar sus amadas miniaturas. Así aparecerían juegos como Void de Vasa o Warmachine de Privateer Press, apuestas distintas, aunque originalmente no lo suficiente.

Void gozo de buena fama entre los jugadores, sin embargo, no tuvo el impacto deseado y terminó perdiendo el combate. Warmachine por otro lado daría los primeros pasos en batallas de una escala menor, no en la escala de sus miniaturas, si no en la cantidad de figuras a desplegar.

Jinetes de Khador (Warmachine) a la carga
Jinetes de Khador (Warmachine) a la carga

Por esos mismos años, Games Workshop gozaba de una excelente salud, ya se planteaban juegos de escaramuzas, como Mordheim, juegos que sólo involucraban hasta 20 figuras en juego y que les dieron más tiempo a los jugadores para dedicarse a otros aspectos del juego, como crear la escenografía.

Obviamente la competencia también quiso aprovechar la idea y vimos aparecer juegos como Urban War, Confrontación, Anima Tactics entre otros. Pero nuevamente, nos encontramos ante reglas no del todo satisfactorias, grupos reducidos de jugadores y otros factores, terminaron con estos juegos en el olvido.

Estatus de los juegos de miniaturas en la actualidad

Si bien los juegos de gran escala tienen una larga lista de seguidores, hoy la competencia está bastante preocupada de hacer juegos de gran calidad, con pocas miniaturas, pero con al menos la misma cantidad de acción.

Así, llegamos a juegos como Infinity, Warmachine/Hordes, Malifaux y X-Wing, por nombrar algunos, juegos que han puesto al gigante a reconsiderar la opción de apuntar a menos miniaturas, cosa que ha solucionado sacando cosas como Warcry, revivir Necromunda y Bloodbowl.

Tener menos miniaturas en juego dan tiempo para armar listas más conscientes y sesudas, pero como negocio no es del todo rentable, las empresas como Corvus Belli y Privateer Press se encuentran en un constante desarrollo que busca mejorar sus productos para no quedarse atrás y no defraudar a su fanaticada, a diferencia de Games Workshop, estas dos empresas son relativamente pequeñas y no se pueden dar el lujo de cometer errores no calculados.

En el mundo de las escaramuzas la batalla esta desatada, pero ¿esto significa que estamos presenciando el fin de los juegos a gran escala?.

La respuesta es contundente. No…. Al menos por el momento y es que si bien es mucho más práctico cargar con pocas miniaturas, hay algo que no se puede obviar, y es que adoramos los combates masivos y si ello trae consigo armar miniaturas colosales, mucho mejor.

Muchos podrán odiar a muerte las prácticas de Games Workshop, sus reglas inconsistentes, su formato Pay To Win, el cero apoyo que muestran a su comunidad de seguidores y la poca importancia que prestan a los medios digitales, pero aún así, su fanaticada los adora y veo difícil que los destronen en el corto plazo.

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Imagen de Portada cortesía de Mantic Games