Artículo sobre los encantos de jugar wargames con esas facciones marginadas, y aparentemente destinadas al fracaso pero que tienen su encanto.

Los Wargames de miniaturas se rigen por una regla simple a la hora de tener bandos, tienes ese grupo de soldados que lo tienen todo, son los elegidos por lo tanto para ellos las mejores armas, las mejores armaduras, los mejores médicos, seguro dental, sueldo y jubilación, todo extraordinario.

Luego vienen los ejércitos que hacen todo mas o menos bien, realmente no son especialistas en nada, pero funcionan bien para toda ocasión. Al final viene lo que queda, esos ejércitos que tienen todo perdido, probablemente hasta la esperanza y las ganas de vivir, sin embargo, hay jugadores que aman a estos perdedores grupo en el que me incluyo.

Este artículo es una oda a esas bandas de perdedores que nos dan muchas horas de diversión en nuestros wargames favoritos y por qué deberíais considerar probarlas.

Infinity Operation Coldfront Advanced Pack Ariadna TAK Strelok K-9
Infinity: Operation Coldfront Advanced Pack, Ariadna Tartary Army Corps Strelok K-9 Recon Unit, pintado por Miniaturas Estadio Wargame

¿Cuál es la mística de un ejercito que no tiene como ganar?.

Ejemplos de ejércitos destinados a ser machacados hay muchos, basta nombrar un juego y ya tienes a la carne de cañón, en Warhammer 40k la Guardia Imperial (para los mas puritanos, Astra Militarum), en Warmachineestá Menoth, Urban War tiene Gladiadores, para Infinity, Ariadna, nos guste o no, esos nombres son sinónimo de ser machacados vivos y de manera constante, pero cada uno de esos nombres guarda un oscuro secreto que debemos aprovechar.

Los ejércitos perdedores tienen acceso a algo valioso, muchas tropas baratas, algo esencial sobre todo si tienes pensamiento Soviético durante la segunda guerra mundial. Dale a un hombre un rifle y déjalo que dispare, a la larga a algo le va a pegar.

Carga del Octavo Regimiento de Cadia por Lathander1987
Carga del Octavo Regimiento de Cadia por Lathander1987

Es muy simple, mientras más tropas tengas, más posibilidades de hacer daño tendrás, aunque tus posibilidades requerido para lograrlo sea aparentemente baja, es cosa de ver a los Orkoz o al Astra Militarum de Warhammer 40k, todos disparan algo, no importa qué y no importa realmente a quién, pero por volumen algo de daño van a terminar haciendo y esto significa que pueden acabar con tropas realmente resistentes sólo por obligarlos muchas veces a salvar.

Una ventaja adicional de tener tanta tropa es que no importa realmente perder muchos de tus efectivos… tendrás más de ellos disponibles, cosa de la cual no se puede jactar el jugador que tiene un buen ejército, porque cada baja le duele y lo merma.

En la realidad tener muchos efectivos no significa que tengas armas de calidad para poder infligir daño al oponente, pero como hablamos de juegos, en los Wargames esta es una norma. Tus tropas son tan baratas y tan dispensables que por alguna razón tienes acceso a armas realmente dañinas.

Tomemos como ejemplo a los Ariadnos de Infinity, tan poco puntaje por unidad te da acceso a mucha munición especial lo que implica que tienes posibilidades de poner a tu oponente en un aprieto si es que no logra devolverte el disparo o salvar las heridas infligidas, y aún, cuando no hay munición especial, siempre existen esas odiosas armas que hacen mucho daño con poca fuerza… pero es mucho daño igual a la larga. Es como pegar con una piedrita a un vidrio, una no le va a hacer nada, pero cuando se suman es muy probable que termines por romperlo.

Ahora, hay que tener en claro una cosa a la hora de escoger a este grupo de perdedores, es muy probable que no llegues al final de la partida intacto, por ello el spam es una norma (para los que no saben se le llama spam a repetir muchas veces una misma unidad). El spam te permite tener mas opciones de hacer daño, pero a la vez te hace más vulnerable, mientras más unidades tengas sobre la mesa te va a costar mas aprovechar la cobertura o los espacios sin línea de visión así que de entrada da por perdido al menos a un tercio de tus hombres… si eres optimista.

¿Por qué jugar con un montón de perdedores?

Lo que hace que uno ame estos ejércitos es una cosa simple, si pierdes ya lo esperabas, pero si ganas es glorioso. Y es que tienes todo en contra, necesitas concentrarte mas en realizar movimientos, necesitas considerar seriamente a cuánta distancia te encuentras de tu oponente, necesitas tener bien claro dónde vas a concentrar disparos y por, sobre todo, necesitas tener claro cuál es el objetivo de la partida.

Si eres de esos que se estresan con mucha miniatura sobre la mesa, aléjate en silencio y si un día te dan una paliza un montón de insignificantes mejor no llores, te lo advertimos. Pero si puedes superar el comandar a miles de hombres en combate y dejar todo en el campo de batalla, en algún momento te vas a encontrar con el dulce sabor de la victoria iniciada por muchos pero lograda por pocos.