Nuestro amigo Juancho nos envía un artículo hablándonos sobre su historia en este apasionante hobby de los juegos de miniaturas, Warhammer 40k específicamente.
Soy un oldhammerista. Si eres nuevo en estas lides quizás no hayas escuchado el término, Oldhammer se refiere a los aficionados que preferimos las versiones anteriores de Warhammer 40k o Warhammer Fantasy sobre las ediciones actuales para esos juegos.
Los juegos de miniaturas son un estupendo pasatiempo para compartir con tus hijos descubre por qué
El asunto es que el hobby me ha acompañado desde hace mucho tiempo, desde hace 37 años para ser más exactos, comenzó en 1993 luego de descubrir la que se convertiría en mi primera caja de Space Marines.
Desde un principio los modelos me parecieron tan novedosos como divertidos de pintar y construir, con piezas de metal en un principio y luego de plástico con figuras multipose y vehículos con torretas articuladas que estimulaban la imaginación, al ponerlos en mesa para una batalla me llevaban al oscuro futuro donde sólo había guerra.

La caja de 6 marines plásticos multipose. Traía abundancia de accesorios, cuchillos, armas, granadas, cartucheras y por supuesto los torsos y piernas individuales. Esta primera impresión me llevó a sumergirme en este hobby, y a través del tiempo conocí gente magnífica y amasé una gran cantidad de figuras, vehículos e historias tanto del “fluff” de Wh40K como de las incontables batallas en mesa con otros jugadores.
Hay algo curioso de esta época. Los Dark Angels si bien siempre fueron monásticos y “oscuros” provenían, entre otros, de un mundo habitado por tribus al estilo de los nativos norteamericanos. Hay una historia que recomiendo mucho en el suplemento de Space hulk “Deathwing” donde un grupo de reclutadores de la primera compañía regresa a su planeta de origen por una nueva generación de guerreros y se encuentra con una invasión de Genestealers. No doy Spoilers, pero estos guerreros adoptaban decoraciones e iconografía indígena con plumas y puntas de flecha así como glifos y nombres relacionados con esa cultura con la cual me relacioné y debido a la cual me dediqué a los dark Angels. Eso cambió en tercera edición y se introdujo todo el lore de los unforgiven y la caída de Cáliban.

Con el tiempo fui actualizando mi ejército. Pero hay ciertas figuras que se quedan en los estantes y te recuerdan las diferentes etapas de lo que ha sido una forma de vida y diversión.
¿Que tal si me acompañan a echar un vistazo a mis minis de Warhammer 40k a través del tiempo?
Warhammer 40k ha pasado por varias etapas en la estética de sus modelos, en sus materiales y en el detalle que traen. Basta con poner lado a lado un par de figuras de ediciones diferentes para notar la diferencia. Hay otra evolución paralela que es la habilidad para pintar las figuras.
Con el tiempo y la práctica uno va mejorando y aprendiendo a aprovechar el detalle y las posibilidades de cada pieza, así que cualquiera sea tu nivel de pintura, simplemente disfruta de tus piezas y del juego que les da vida.
Figuras




Vehículos
Los Hermanos más ancianos de la compañía continúan sirviendo al capítulo incluso cuando sus cuerpos ya no los pueden llevar a la batalla. Comenzamos con una de mis figuras favoritas, el viejo y querido Dreadnought.



Los Vengeance y Darkshrouds, Dos Speeders “grandes” en este caso Kitbash realizados por mi motivado por mis gustos personales. Pieza del año 2015


Los Aviones de Combate exclusivos de los Angeles Oscuros. El Caza Nephilim y el Dark Talon. Sin comentarios. Año 2015.


Sin ser de la Ravenwing, esta cañonera Stormraven modificada recibió el tratamiento en negro, un full body art de un cuervo y bautizada con el nombre de Lenore surca la noche plutónica oscureciendo los presagios de los enemigos del imperio.


El chasis Universal del Rhino nos regala el Predator, el Razorback, el Demolisher y por supuesto el Rhino APC. Del año 2012 aproximadamente.


El Land Raider clásico de mediados de segunda edición. Año 1993 y la nueva versión que data de cuarta edición año 2009.


El avance en la calidad y detalle de los modelos de WH40K ha sido evidente al pasar los años. La aventura que comenzó con sólo 6 marines espaciales ha tenido sus altos y bajos, pero cientos de figuras después, con los dedos llenos de pintura, uno que otro corte y las manos llenas de dados, mi experiencia personal es que gracias a esos pequeños guerreros plásticos he conocido y compartido con gente maravillosa, he viajado con mi imaginación a los lugares más sorprendentes y el camino apenas comienza.
Aunque sea oscuro y sólo haya guerra en él.
Nos vemos en la mesa de batalla.