Black Seas es el más reciente juego de Warlord Games, un wargame de miniaturas con barcos a escala 1/700, ofreciendo tanto naves genéricas como de renombre que navegaron entre 1.770 y 1.830.

La Era de la navegación a vela tiene un toque de romanticismo que de alguna forma nos atrapa, no es de extrañar que todo este tema de los piratas sea algo que prevalezca en la cultura popular.

Black Seas está basada en el motor de juego introducido por Cruel Seas, su hermano mayor dedicado a la Segunda Guerra Mundial, pero con modificaciones necesarias para reflejar la tecnología y la dificultad de depender del viento para navegar. Más adelante haremos una reseña completa del juego.

Por los momentos vamos a centrarnos en las opciones que tenemos al momento de armar nuestros barquitos, en especial voy a centrarme en las flechaduras (Ratlines en inglés), que no solo adornan a los barcos sino que servían para que los marineros treparan hasta las velas o el carajo.

Para esto tomaré ejemplos que podemos encontrar en el grupo de Facebook Warlord Games: Black Seas & Black Powder.

Opción 1: Láminas de acetato impresas de Warlord Games incluidas en Black Seas

La primera opción es, por supuesto, la que viene con estos lindos barquitos, unas láminas de acetato impresas de las cuales debes recortar y pegar las flechaduras que correspondan, no se verán muy elegantes pero si tu interés es principalmente jugar y que tus barquitos simplemente luzcan completos y decentemente bien quizás ésta sea tu mejor opción.

Opción 2: Crear un telar o máquina para tejer

Si no te gusta como lucen las flechaduras en acetato seguramente querrás hacerlas por tu cuenta creando un telar que te ayude a realizar esta difícil tarea.

En el mencionado grupo de Facebook podemos encontrar algunas soluciones creativas e interesantes, consisten en hacer una especie de telar, realizar las flechaduras, pegar con un poco de cianoacrilato, recortar y usar.

Tenemos como primer ejemplo a Teemu-Petteri Remes y su “cosa para hacer cosas”, tal como bautizó a su idea.


La sencilla pero aparentemente muy efectiva idea de Christopher Iain Judd,

La elegante y creativa solución de Brian Walker usando una tapa de plástico desechable.

Por último, una solución más tecnológica propuesta por Zrudi Hein, involucrando una impresora 3D para hacer el telar, algo que ya ha sido puesto en práctica por algunos miembros, al parecer con buenos resultados.

Pero ¿Qué tal si usamos las potencia y versatilidad de las impresoras 3D para hacer unas flechaduras plásticas y bonitas?

Opción 3: Impresoras 3D

Las impresoras 3D son poderosas herramientas que nos permiten acceder a lugares y cosas que antes parecían muy difíciles o imposibles, con un aparato de estos puedes hacerte tantas flechaduras plásticas como desees.

Esto tiene varias ventajas, entre ellas que quedan bonitas, te ahorran trabajo y les puedes agregar detalles de ambientación. Pero entre las desventajas está el tener que diseñarlas, escalar y configurar todo de manera perfecta para que salgan como deseamos.

Como ejemplo, pondré dos casos, el primero es de Paul Pazienzo quien está experimentando con distintas configuraciones de la impresora imprimiendo sus versiones de las flechaduras.

Al del segundo caso le salió perfecto pero está hecho por Julien Morend, profesional en el tema de impresión 3D con interés comercial.

Opción 4: Latón Fotograbado

Una opción adicional, agradezco al usuario Julián Fernández D S por la sugerencia, es también el latón fotograbado, no lo había incluido inicialmente porque en el grupo no había visto que hablaran mucho sobre el mismo.

Les dejo una imagen tomada de Navy Models and Books, con flechaduras de latón fotograbado con la escala requerida por Black Seas, 1/700. Además de otra fotografía publicada por el compañero Ray Gillies-Jones como respuesta en una conversación mostrando cómo lucen unas flechaduras de este material.

Por mi parte, todavía no he decidido cómo lo haré, seguiré esperando ansioso ¿Qué tal ustedes?